¿Todo friamente calculado?

25 Ene

-“Ya elaboré un riguroso programa de actividades“-

-“¿Y eso que es? “Le pregunté a Flor mientras me la imaginaba sola en su casa con cronómetros, alarmas, almanaques llenos de anotaciones, dos o tres agendas, recordatorios en la heladera…

 -“Fácil; sé a que hora me levantaré en la semana y los fines de semana, sé cuanto tiempo voy a tardar en bañarme, arreglarme  y eso incluye el maquillaje”. Hablaba muy entusiasmada y convencida de todo lo que decía. Yo sólo escuchaba.

-“Calculé cuantas horas me llevará por semana hacer la limpieza de la casa, ir al super y cocinar!!.”

-“A eso le llamo yo ser una mujer organizada, no hay dudas!”. Fue lo que salió de mi boca aunque después, pensándolo mejor se me ocurrió  que esa organización podría ser llamada de otra manera…. Cuando volví a hablar con Flor, habían pasado dos semanas desde que vivía como una soltera independiente.-“¿ Y cómo te va? ¿Todo bien? ¿Estás contenta?”.

– “Muy contenta, si…..”.

– “¿Cómo te manejas con las cosas de la casa?” Flor siempre dependió de su madre, de su padre, de su abuela y creo que hasta del perro!!!.

-” Por ahora me va muy bien. La verdad es que no me puedo quejar, sólo que hay algo con lo que no he podido”.

– “¿Qué? Pregunté impaciente”. Hace dos semanas esta mujer tenía todo friamente calculado.

– “Sabés que cocinar puedo. Bueno, sabés que sólo como ensaladas.”

-” Si.”

-” Es que….¿cómo explicarte? ¿Te acordás que te dije que hice un programa de actividades?”

– “Claro, el “super programa de actividades”. ¿Te resultó difícil de cumplir?”

-” No, bueno, más o menos. El problema es que hubo detalles que se me escaparon cuando lo hice“. Flor me estaba desesperando. Soy impaciente y ella parecía que estaba contando un cuento de misterio o algo así…

-” Dale che ¿Qué te pasa? ¿En serio estás bien?”

– “Si, es que no me dan los tiempos según lo que yo calculé.Imaginate: me olvidé que cada vez que hago jugo de naranja tengo que lavar el exprimidor!!! Y eso me lleva 3 minutos y esos 3 minutos los pierdo para tender la cama y me retraso para bañarme y arreglarme y así sucesivamente….”

No me acuerdo que le dije. Lo de histérica me lo guardé porque Flor es una amiga y no es una histérica. La emoción la embargó, o se le fue la mano con el entusiasmo, o por un momento fue poseída por un ser del más allá, o no tomó la pastillita.

Terminamos tomando unos mates y hablando de la película que yo había visto en el cine la noche anterior. Y finalmente Flor hizo  lo que establece la Ley de Lynch: “Cuando las cosas se complican, todo el mundo las deja”. Ahora toma jugo de naranja envasado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: